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08 Apr, 26
reunión

En la mañana del pasado 26 de marzo, en las instalaciones de la Cámara Colombiana de la Infraestructura y con la asistencia de más de 100 afiliados, el gerente de la Empresa Metro de Bogotá, Leonidas Narváez, presentó en detalle los componentes técnicos, financieros y contractuales de la Línea 2 del sistema, un proyecto llamado a transformar la movilidad en el noroccidente de la ciudad.

Durante su intervención, Narváez explicó que la nueva línea tendrá una longitud de 15,5 kilómetros, que conectará la calle 72 con la calle 145 en Suba, a lo largo de un corredor que articula la avenida Cali y la ALO, e integra cuatro localidades clave: Barrios Unidos, Chapinero, Engativá y Suba.

Se trata, en su mayoría, de un trazado subterráneo (14,3 kilómetros), complementado con tramos en trinchera y viaducto, y 11 estaciones, de las cuales 10 serán subterráneas.

El proyecto operará con trenes automáticos de última generación (GoA4), cada uno con siete vagones y capacidad para movilizar hasta 1.800 pasajeros. Según las proyecciones presentadas, la línea atenderá una demanda cercana a los 49.800 pasajeros por hora sentido hacia 2042, con una capacidad instalada que supera los 70.000, lo que permite absorber crecimiento futuro.

Uno de los ejes centrales de la exposición fue la integración del sistema. La Línea 2 se conectará con la Línea 1 del metro, el corredor férreo del norte y al menos cinco troncales de TransMilenio. De esa manera, se consolidará una red intermodal que busca reducir tiempos de desplazamiento —estimados en 20 minutos de extremo a extremo— y mejorar la eficiencia del transporte público en la ciudad.

En términos de impacto, la Empresa Metro destacó beneficios como el ahorro anual de 46,3 millones de horas de viaje, la reducción de cerca de 87.000 toneladas de CO₂ en el año de entrada en operación y la disminución de 277 siniestros viales, asociados a la sustitución de modos de transporte más riesgosos y contaminantes.

En materia financiera, el proyecto contempla una inversión total de 34,9 billones de pesos constantes de 2021, bajo un esquema de cofinanciación en el que la Nación aporta aproximadamente el 70% y el Distrito el 30%, en línea con lo establecido por la Ley 310 de 1996. A esto se suma la participación de la banca multilateral, con operaciones del Banco Interamericano de Desarrollo por hasta 415 millones de dólares y la posible vinculación del Banco Mundial, sujeta a la estructuración de contragarantías.

El gerente también detalló el modelo contractual, que prevé una concesión a 30 años, con fases que incluyen una etapa previa, construcción, periodo preoperativo y operación. Asimismo, presentó el cronograma del proceso licitatorio internacional, que avanza en etapas de precalificación y licitación entre 2026 y 2027, con la adjudicación prevista para comienzos de ese último año.

Al cierre del encuentro, los afiliados de la Cámara Colombiana de la Infraestructura participaron en un espacio de preguntas y respuestas, en el que pudieron profundizar sobre los retos del proceso licitatorio, la estructuración financiera y los riesgos asociados a la ejecución de uno de los proyectos de transporte más ambiciosos del país.